Ácidos
Ácido fosfórico
Herramienta esencial para maximizar el rendimiento de los cultivos, funcionando como una fuente de fósforo de alta solubilidad y un eficaz regulador de pH para el agua de riego. Su importancia radica en que suministra la energía necesaria (ATP) para procesos vitales como la fotosíntesis, la división celular y el desarrollo de un sistema radicular vigoroso, lo que se traduce en floraciones más abundantes y frutos de mayor calidad. Además de su valor nutricional, su uso es clave para mantener la infraestructura de riego en óptimas condiciones, ya que acidifica la solución para prevenir obstrucciones por sales en los goteros y desbloquea nutrientes retenidos en el suelo, asegurando que tu inversión se transforme en una cosecha sana y altamente productiva.


Ácido fosforoso
El ácido fosforoso cumple doble función: nutre y protege. Su función principal es estimular el sistema inmunológico de la planta, induciendo la producción de defensas naturales para combatir enfermedades y hongos (como la Phytophthora). Su importancia radica en su alta movilidad sistémica, que fortalece el vigor del cultivo desde la raíz hasta las hojas, mejorando la resistencia al estrés y asegurando plantas más sanas, productivas y protegidas contra patógenos.


Ácido bórico
El ácido bórico es un micronutriente esencial diseñado para corregir deficiencias de boro y potenciar el rendimiento reproductivo de los cultivos. Su función principal es regular la división celular y facilitar el transporte de azúcares. Su importancia es crítica para evitar la caída de flores y malformaciones en los frutos; su aplicación garantiza tejidos vegetales más resistentes, un crecimiento uniforme de los brotes y cosechas.


Ácido cítrico
El ácido cítrico es un ácido orgánico débil que se encuentra de forma natural en frutas cítricas como el limón y la naranja. Es muy versátil y tiene una amplia gama de usos en la cocina, la limpieza, la cosmética y la industria.
Se puede añadir al agua para regar plantas acidófilas (como azaleas o hortensias) que necesitan un suelo con pH bajo.
Disuelve los depósitos de cal. Es muy efectivo para limpiar cafeteras, teteras, hervidores y planchas de vapor (solo hay que hacer funcionar el aparato con una solución de agua y ácido cítrico).

